Medicamentos para la eyaculación precoz: mi experiencia

La eyaculación precoz es una disfunción difícil de enfrentar, no por el hecho de que la solución a ésta sea difícil de conseguir, sino porque, en medio de la frustración, la baja autoestima y la depresión que puede llegar a causar, no resulta nada fácil aceptar el problema para buscar la debida orientación cuanto antes, evitando así, mayores estragos.

Para tener claro de qué se trata antes de compartirles mi experiencia, se debe concretar que la eyaculación precoz es una disfunción sexual que consiste básicamente en no poder controlar la eyaculación a cabalidad, expulsando el líquido seminal cuando el hombre aún no desea hacerlo. Esta imposibilidad de controlar el reflejo eyaculatorio genera insatisfacción por parte de la pareja y frustración por parte de quien la padece.

El comienzo de mi eyaculación precoz

Me inicié tempranamente en las experiencias sexuales. Por curiosidad juvenil veía seguido películas para adultos y comencé con la masturbación. En mi caso, no era un tema del que me gustara conversar mucho con otros jóvenes, menos aún con mis padres, por lo que, mis prácticas eran rápidas y a escondidas.

De esta manera, me fui habituando a conseguir placer sin ayuda de nadie más y de manera rápida. Por ello, aunque me interesaban las chicas, no me urgía tener relaciones sexuales, es decir, había el deseo y era algo que intentaba de vez en cuando. Sin embargo, si la chica en cuestión no me hacía caso, no me atormentaba demás, perdía el interés y me seguía aislando en mis prácticas íntimas, solo.

Tuve sexo ocasional algunas veces, pero eran chicas que no me importaban mucho, salidas momentáneas, gustos esporádicos, fiestas, paseos, salidas nocturnas. Nada especial y nadie con quien deseara hacerlo más de un par de veces. De manera que, no detectaba ningún problema.

enfadado por no poder durar en la cama

Ahora bien, como es normal, fui madurando, mi interés por una chica en particular creció, al punto de que estaba dispuesto a esforzarme mucho más por obtener su atención y poder conquistarla. Me gustaba tanto como para una relación verdadera, incluyendo el aspecto sexual. Después de estar juntos de manera íntima un par de veces, ella habló claramente conmigo.

Ella se sentía verdaderamente insatisfecha por mi desempeño sexual, pero estaba dispuesta a que buscáramos una solución y conocía a un doctor que antes, le había recetado a un hermano suyo algunos fármacos que habían acabado con su problema. Así que, lo tenía claro: los medicamentos iban a ser mi salvación.

El uso de los fármacos en mi experiencia con la eyaculación precoz

Esta chica era realmente especial y comprensiva, de manera que decidí dejarme ayudar, antes de visitar al doctor, con quien sentía más pudor, ella me trajo unas pastillas que su hermano ya no usaría más: Priligy. Con este medicamento sentí mayor control, pero debía tomarlo para sentir la seguridad de que podría manejar mejor mi reflejo eyaculatorio. Una especie de dependencia de que, sin la pastilla, no podría tener una buena relación sexual.

Como este medicamento solo se vende con prescripción médica, no quedó de otra que visitar al doctor. Con el especialista pude hablar y conocer de otros medicamentos, como el Bioacvit, el Bull Extreme y el Delay, medicamentos de origen más natural y que prometen ser de gran efectividad, mejorando las erecciones e incluso, haciéndolas más prolongadas para lograr mantener el orgasmo.

Aunque me gustaría decir que, la visita al doctor trajo consigo la solución definitiva a mi problema, la realidad es que no fue así. Incluso pude sentir que empeoró, porque al probar varios medicamentos y nunca recuperar con éstos, la confianza de desempeñarme bien sexualmente sin el uso de los mismos, fue realmente deprimente.

pareja enojada en cama por los medicamentos contra la eyaculación precoz

Estuve confundido, cansado y tan agobiado por la situación que, estuve muy cerca de dejar a mi pareja y olvidar todo este asunto para volver a aislarme, de hecho, volví a caer en la masturbación constante, debido a la apatía que sentía de intentar el sexo con mi pareja y sentirme inútil para complacerla como merecía.

La solución definitiva para mi eyaculación precoz

No tenía idea de que, mi solución momentánea; la masturbación, era en realidad el origen del problema y la práctica que lo mantenía. Pues luego de conseguir una orientación muy valiosa a través de un terapista, pude darme cuenta que era mi hábito juvenil lo que me había acostumbrado a obtener placer rápido y por tanto, había ocasionado la pérdida de control de mi reflejo eyaculatorio.

Así es, había aprendido mal el asunto de obtener placer a través de un estímulo sexual minimo. Todo esto tuve que reaprenderlo, la reeducación sexual fue y ha sido, la solución verdadera para cambiar por completo mi vida de pareja. El sexo simplemente no puede verse como el alcance del clímax y ya está, toda la experiencia sexual en sí, puede dar satisfacción si sabe disfrutarse.

De esta manera, mi pareja y yo pasamos juntos por la reeducación sexual, pues ella también debió entender que debíamos mejorar nosotros mismos nuestra experiencia íntima y no depender enteramente de los fármacos para mejorar nuestra vida sexual.

En la actualidad no uso ningún medicamento, mi pareja y yo nos casamos y aunque, en definitiva, el matrimonio conlleva muchos retos para poder salir adelante, puedo compartirles con toda propiedad, que el aspecto sexual es ahora el más estable de nuestra relación. Logramos acoplarnos, entendernos y dejar de lado, todo lo que entorpecía nuestra intimidad.

Si estás pasando por algo similar, antes de recurrir a los fármacos, revisa como estás llevando las cosas, cuál es tu idea del sexo y busca información apropiada que te permita reeducarte sexualmente para que tu solución no sea momentánea, sino definitiva.

 

leer más sobre las causas de la eyaculación precoz y solución