Causas de la Eyaculación Precoz

La eyaculación precoz o eyacular antes de que el hombre lo desee es un problema que los hombres temen confesar, especialmente por miedo a ser expuestos a la vergüenza, y que, si no se trata de la manera correcta, puede desencadenar problemas de pareja y crear una sensación de frustración en el afectado. Por este motivo, resulta de vital importancia saber cómo atacar esta dificultad de la manera correcta y, para lograrlo, es necesario conocer cuáles son las causas que realmente conducen a este trastorno.

causas eyaculación precoz

Y es que muchos hombres que padecen la eyaculación precoz comienzan a tomar diversos tratamientos, sin ni siquiera saber cuál es la verdadera razón por la que la que se ha originado el problema. Algunos de estos tratamientos consiguen inhibir la sensación de eyaculación (y, también, el placer del acto sexual), pero hay que tener en cuenta que, si se trata de manera superficial, además de crear dependencia, tarde o pronto el problema volverá a aparecer. Conocer cuál es la verdadera raíz del problema y atacar la misma, nos permitirá eliminar para siempre esta disfunción sexual.

Y eso es, precisamente, de lo que vamos a hablar en este artículo: de las causas que ocasiones la eyaculación precoz.

La única causa: tu mala educación sexual

Todo está en la mente. El eyaculador precoz no nace, se hace con el tiempo. Bueno, con el tiempo, y con la mala educación sexual. Pero… ¿qué significa haberse maleducado sexualmente? Para explicarlo, primero hay que tener claro cuál es el significado por separado de cada uno de estos términos:

  • Eduación: según la RAE, se refiere a la “Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.”. Es decir, educar consiste en enseñarle a un niño (o a una persona que, independientemente de la edad, no tiene un conocimiento sobre eso que estamos enseñándole) cómo tiene que comportarse en una situación determinada. Por ejemplo: si estamos en el transporte público y entra una mujer embarazada, debemos de dejarle nuestro asiento. Aunque, bueno, aquí también entra en juego el factor cultura. Y es que no todas las culturas tienen unas mismas normas sociales y, por ende, la educación no es la misma, pero, al margen de la cultura, lo realmente importante para el caso es entender la idea que subyace a la educación.
  • Sexual: “perteneciente o relativo al sexo“. Es decir, que tiene relación con el acto sexual.

Así pues, la educación sexual se refiere a todas aquellas enseñanzas que recibimos desde niños acerca del sexo. Enseñanzas como: cada cuánto y cómo masturbarse, cada cuánto y cómo mantener relaciones sexuales, cómo satisfacer a una mujer en la cama… Y aquí es importante matizar la palabra “recibimos” porque, realmente, nunca recibimos una educación sexual. ¿O acaso tenías en tu escuela una o varias asignaturas que explicasen en detalle y con sesiones prácticas estos temas? Como mucho tendrías algunos intentos en forma de talleres o charlas que, por supuesto, es imposible que hicieran mella. ¿Por qué? Porque la educación se consigue con práctica y perseverancia. ¿Y por qué no existe ese tipo de formación sexual? Porque, como sabes, el sexo y todo lo que le rodea es un tema tabú.

motivos de eyaculación precoz

Por eso, no nos queda otra que educarnos nosotros sexualmente, por lo que corremos el riesgo de que nos eduquemos de forma errónea y que, como consecuencia, no seamos capaces de controlar nuestra eyaculación.

Y eso es lo que muchos hombres terminan haciendo: maleducarse sexualmente. Es decir, por desconocimiento, educar a su cuerpo de tal forma que no vayan a ser capaces de durar el tiempo que quieran en la cama con una mujer; ni siquiera unos minutos. ¿Cómo? Acortando la duración o incluso eliminando las etapas de excitación.

Las etapas de excitación

Las etapas de excitación son las distintas fases por las que pasa un hombre antes de eyacular. Se podría ver, de forma muy sencilla, como una gráfica donde el eje vertical representa el nivel de excitación y el eje horizontal, el tiempo.

Los niveles de excitación son:

  • Etapa de comienzo: es el momento previo a un primer contacto físico con la mujer. Cuando tenemos indicios de que vamos a tener sexo. Por ejemplo, cuando, nuestra pareja nos dice, explícitamente, que quiere.
  • Etapa de excitación: se corresponde con los preliminares. Es decir, cuando tanto ella como tú os besáis, acariciáis o tocáis de forma apasionada.
  • Etapa de meseta: es la etapa en que se produce la penetración. El nivel de excitación es elevado.
  • Etapa de orgasmo: instante en que se eyacula

Y, a continuación, la representación de estas fases tanto del eyaculador precoz, como del no precoz:

Como se puede observar en la imagen, el eyaculador precoz alcanza el orgasmo en mucho antes que el no precoz. De hecho, carece de etapa de meseta. Pasa directamente de la de excitación a la de orgasmo.

La clave, en la masturbación

Hasta ahora se ha explicado que el problema de la eyaculación precoz tiene como causa una falta de educación sexual, que suele derivar en una mala masturbación por desconocimiento de cómo deberíamos masturbarnos para tener control total sobre nuestro orgasmo. Pero, todavía nos falta despejar una incógnita para que todo cobre sentido: ¿a qué nos referimos con mala masturbación?

La mala masturbación es aquella que nos enseña a eyacular rápido; a alcanzar el estado de orgasmo poco después del comienzo de la etapa de excitación: si enseñamos a nuestro cuerpo a que la transición de un estado a otra sea casi inmediata, nuestro cuerpo terminará reaccionando así siempre.

eyaculador precoz

¿Y cuál es la forma correcta de masturbarse? La forma correcta (la que nos permitirá en un futuro tener un control total y decidir cuándo queremos eyacular) es aquella por medio de la cual tomamos consciencia y control de cada etapa. Es decir, la masturbación que busca el autoconocimiento sexual y no simplemente eyacular. Debemos aprender a que el placer está tanto en el proceso de la masturbación, en la etapa de meseta como en el final, en el clímax, en la eyaculación.

Y eso es lo que, si nadie nos dice desde un primer momento, muy probablemente hagamos mal. ¿El motivo? Porque el nivel de placer que alcanzamos con el orgasmo es mayor que el del proceso hasta llegar a eyacular y, por ende, la tendencia de muchos jóvenes es buscar solo el orgasmo, sin saber que, de esa manera, lo único que van a lograr es tener eyaculación precoz cuando sean adultos.

La lógica es muy sencilla: si lo acostumbramos a eyacular al más mínimo impulso sexual, el organismo eyaculará al recibir esa mínima estimulación. Si lo acostumbramos a eyacular solo cuando nosotros, conscientemente, queramos eyacular, entonces el organismo eyaculará cuando le digamos. Así de simple.

El círculo vicioso de la eyaculación precoz

círculo vicioso eyaculación precoz

¿Qué ocurre cuando el resultado de una relación sexual no cumple las expectativas debido a la eyaculación precoz? Que, como consecuencia de ese fracaso, aparece la frustración y el sentimiento de culpa que magnifican el efecto de la eyaculación precoz en los siguientes actos sexuales.

Y el resultado es un círculo vicioso que se podría resumir en una ecuación:

Eyaculación precoz = Frustración = +Eyaculación precoz = +Frustración…

O, en otras palabras: esa mala educación sexual se traduce en que en su primer acto sexual eyacule antes del momento deseado (antes de llegar a X minutos del acto sexual o antes de penetrar), lo cual trae consigo que pierda confianza en sí mismo. Esa pérdida de confianza provoca que sienta todavía más dificultades de controlar su eyaculación en el próximo acto sexual; es decir, se convierten en más eyaculación precoz. Y, así, sucesivamente.

¿Resultado? Que el hombre termine viendo el sexo, en vez de como un acto placentero, como un castigo, como un infierno, como todo lo contrario de lo que debería ser, llegando, incluso, a preferir evitarlo.

Y, entonces, ¿no hay solución? Por supuesto que la hay. ¿Quieres conocer más sobre la re-educación sexual? ¡Déjame tu mail y te cuento!